Aquel día en que paseaba por una calle sin importancia, yo perfecta, estirada, con la melena bien peinada, vestida inmaculada,mi cara seria, con mis largas piernas enmarcadas con una perfecta falda, la camisa bien abrochada, con los zapatos que me mataban, pero que no se notaba.
Aquel día paso frente a mi , mi mirada , la vi sonriendo y me dijo ESTAS EQUIVOCADA.
¿Yo equivocada ? ¿de qué me habla ? y¿ quién era aquella , para ser tan descarada.?
Seguí en mis pensamientos, la agenda memorizada, la vida esquematizada. Pero continuamente me interrumpía aquella mirada, la insolencia de sus palabras, -que quiere decir? yo equivocada !!
Alguien rozó en mí, su mano languida, siempre me molesto que extraños me tocaran, pero sentí su piel y me sentí arropada.
Me paré y pensé - Y ahora que pasa?......un día extraño el de hoy.
Despistada con el mismo pensamiento , tropecé y calló todo mi material al suelo, de repente ,me ví rodeada, de personas extrañas, que me ayudaban y con la mismo interés al mio, del suelo recogían , lo que se había caído.
Yo les miraba a los ojos y les iba diciendo como ida -gracias, gracias..... con mi cara sorprendida.
Se me rompió un botón de mi camisa, dejando mi respiración , cómoda , viva . Y comencé nuevamente a caminar.
Miré alrededor y aquella calle ........! maravillosa calle! , ¿como no la había visto antes? , paso por allí todos los días. Tiene arboles, tiene risas, mercados de comida , jugueterias,floristerias,.... ah! y una zapatería. Que anunciaba, " ofertón Zapatos que dan la risa", llamo mi atención y entre a conocer como unos zapatos tan feos daban risa.
La mujer que me atendió, era bellísima, pendiente de su jubilación, nunca dejó su sonrisa.
Yo no podía dejar de ver, detrás de su mirada , su preciosa vida.
Había tenido lágrimas, pero las tapaban las risas, increíble verla, ver las miradas ,no entendía que me pasaba.
Sin poderlo evitar , miré sus pies, llevaba los zapatos ofertón feos como un ratón, pero bellos en su ser, ella los caminaba, la belleza de sus zapatos , la marcaba ella.
Muy amable me preguntó -¿qué desea bella dama?
y sin comenzar a contestar , me miró y me dijo,
-ya quitar esas yagas. los zapatos de diseño siempre llevan ese sello. No se preocupe puedo ayudarla.
Me descalzó y me colocó los zapatos ofertón feos como un ratón, !madre mía ,! !que placer!, tenia pies,
Me pregunto si aquella era mi talla, que por supuesto lo era, ella conoce mejor que nadie su profesión.
Me preguntó , si los metíamos en la caja, impaciente contesté, NO , ella sonrió , cogió mi pelo y lo alborotó,
Yo no decía nada. Ella en su mirada, me comentaba , AHORA ESTÁS MENOS EQUIVOCADA.
Salí de allí con una gran sonrisa, me sentía , respirar, me sentía cantar,! me sentía!.
Miraba mis pies, y mis nuevos zapatos. Cada mirada eran mas fantásticos, los veía preciosos .
Ese día resultaba extraño, tenia ganas de saltar de correr, de jugar, así que al llegar a un parque , vi unas niñas y niños jugando a la goma y saltando a la cuerda. Me quede observando y sentí que una penetrante mirada, se dirigió a mi . Me preguntó
-¿ juegas? sin pensar dije, SI , me acompaño donde sus compis y me rompió la costura de la falda. Me quede callada y comencé a reír, le miré y su mirada me contestó , así de apretada , ni corres, ni juegas , ni saltas.
Con mi melena al viento, toda despeinada, con el escote abierto , descamisada, con mi falda rota, nueva tendencia de moda y mis zapatos ofertón......parecía otra, era otra, me sentí , otra.
Me despedí de aquellas nuevas amigas y amigos , y nuevamente la mirada me habló, CADA VEZ MENOS EQUIVOCADA.
Me senté a descansar , miré la fuente de agua, !que sed tenía ! tanto saltar, bailar, jugar, comencé a beber y el no saber, hace que seas torpe, así que me empapé mi cara. Me sentía feliz, me hizo reír y disimulando seguí bebiendo y mojando.
Y allí frente a mi ,! el hombre mas dulce del mundo!, lo dijo porque estaba lleno de caramelo, intentando quitarlo de sus manos, de su cara, de su ropa.
Me ofrecí a ayudarle, mientras me reía.
Le pregunté como había llegado a aquel guisado, y me contó que habían sido las niñas y niños del parque , por no haber dejado, romper su pantalón y desatar su botón.
Yo me reía aún mas, el me miraba con la misma cara , que sorprendida , yo comencé a tener en el principio del día.
Pero cuando yo mire sus ojos.......fue ese el instante en el que supe QUE ERA EL HOMBRE DE MI VIDA, y una voz me contesto
...POR FIN RECOBRAS LA RAZÓN. Que bueno es despertar, aunque cueste.
Ahora queda , que el vaya a por sus zapatos ofertón mas feos que un ratón y reconozca su mirada en la mía.
texto de :Raquel Miragaya. (del trabajo de VILA, la Diosa)

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