Se acerca mi cumpleaños y cada año lo acojo con mas "Respeto", aunque más lo calificaría de miedo.
Lo sé es inmaduro no mirarlo como lo que es, el paso del tiempo por mi cuerpo.
Pero es que produce inquietud, escuchas la cifra y parece que te acercas más a" lo malo". Porque admitásmoslo, cuando eres un niño no hablas jamás de médicos , ni enfermedades, ni se te mueren los amigos , conocidos , vecinos etc, claro está, salvo excepciones.
Pasas a la pubertad y lo mismo , todo es diversión , no se habla de esos " malos rollos". Y así se mantiene hasta que empiezas a cumplir los 30, a partir de ahí suceden "COSAS".
Cuando quedo con mis amigas de la infancia, lo primero que preguntamos es por los padres y madres, nunca antes se nos hubiera ocurrido, pero esto lo trae la edad.
Realmente es por lo único que se me hace cuesta arriba lo de los años. Ya sé que hay personas que le dan más importancia al tema del físico, pero a mi eso no me molesta, lo acepto veo el deterioro, pero me gusta ver como yo lo trabajo para engañar un poco a los años.
Tampoco me coive la perdida de destreza, no me veo yo ahora haciendo puenting , porque no me apetece claro.
Más disfruto de un buen libro, una hamaca ,el sol en mi cuerpo y la sombra de un árbol en mi cara. O de una tertulia de amigas interesante , con unos pintxos y un zurito, etc.
El sexo es maravilloso sin limites y con la absoluta consciencia del disfrute.Eso lo mejora los años.
Quiero decir que la edad trae vivencias muy buenas. Pero lo que yo llevo mal , es esa sensación de perdida , de pequeños duelos y de los grandes. La velocidad del paso del tiempo.Pero como nada de eso lo puedo cambiar, pues FELIZ CUMPLEAÑOS, jajajajajjaj.
escrito de , Raquel Miragaya Fernandez
jueves, 22 de agosto de 2013
martes, 6 de agosto de 2013
LAS PALABRAS DEL CORAZÓN
Mientras aprendo a vivir, veo cual importancia tienen las palabras.
Me encuentro en situaciones en las que digo lo que siento y se escucha otro pensamiento, pero ni uno ni otro son lo que escucha el receptor. Es curioso que también se escucha "el tono". Y ¿ qué es el tono ?.
Quizás solo depende de quien lo escucha, o quizás sea un cruce de diferentes sintonías, de interferencias en el pensamiento. Lo cierto es que son mías, pero no seria capaz de diferenciarlas.
También veo que no es lo que uno dice, si no lo que el otro escucha y en esa parte es donde está la distorsión, estamos hablando desde diferentes sintonías,mental ó sentimental.
Con el trabajo de las sombras, mi cabeza aún está más liada. Porque curiosamente quitaría responsabilidad de mis palabras por molestas que estas fueran. Pero por otro lado , sé que el poder de la palabra es muy poderoso y dañino y eso solo puede ser responsabilidad de uno mismo. ¿ O del que escucha y le hace eco de sus entrañas?
Por lo tanto ,¿ dónde se encuentra lo real, lo cierto, la verdad absoluta?. En ningún lugar y en todos al mismo tiempo.
Así que esto de convivir es de la mayor dificultad. Porque no importa lo que digas o quieras decir, también cuenta los factores de quien escucha y su sombra, del tono, de la intención , etc.
De manera que cuando uno acaba de contar su historia, no se parece en nada a la que el interlocutor escucha, incluso resulta una historia nueva. Hasta en ocasiones te dicen ,"eso no es cierto", y si tu nunca has mentido a esa persona, ¿cómo pueden soltar esa afirmación ?, porque eso SI es un insulto. No es más fácil decir " yo creo que te equivocas ", o , " yo no lo veo así " etc.
Y he aquí los dilemas , como hablar, que hacer , que decir. Solo se me ocurre una respuesta, hablar con el corazón y desde él. Corazón con otro corazón, ahí no puede haber malos entendimientos , ni diferentes interpretaciones.
escrito de Raquel Miragaya Fernandez
Me encuentro en situaciones en las que digo lo que siento y se escucha otro pensamiento, pero ni uno ni otro son lo que escucha el receptor. Es curioso que también se escucha "el tono". Y ¿ qué es el tono ?.
Quizás solo depende de quien lo escucha, o quizás sea un cruce de diferentes sintonías, de interferencias en el pensamiento. Lo cierto es que son mías, pero no seria capaz de diferenciarlas.
También veo que no es lo que uno dice, si no lo que el otro escucha y en esa parte es donde está la distorsión, estamos hablando desde diferentes sintonías,mental ó sentimental.
Con el trabajo de las sombras, mi cabeza aún está más liada. Porque curiosamente quitaría responsabilidad de mis palabras por molestas que estas fueran. Pero por otro lado , sé que el poder de la palabra es muy poderoso y dañino y eso solo puede ser responsabilidad de uno mismo. ¿ O del que escucha y le hace eco de sus entrañas?
Por lo tanto ,¿ dónde se encuentra lo real, lo cierto, la verdad absoluta?. En ningún lugar y en todos al mismo tiempo.
Así que esto de convivir es de la mayor dificultad. Porque no importa lo que digas o quieras decir, también cuenta los factores de quien escucha y su sombra, del tono, de la intención , etc.
De manera que cuando uno acaba de contar su historia, no se parece en nada a la que el interlocutor escucha, incluso resulta una historia nueva. Hasta en ocasiones te dicen ,"eso no es cierto", y si tu nunca has mentido a esa persona, ¿cómo pueden soltar esa afirmación ?, porque eso SI es un insulto. No es más fácil decir " yo creo que te equivocas ", o , " yo no lo veo así " etc.
Y he aquí los dilemas , como hablar, que hacer , que decir. Solo se me ocurre una respuesta, hablar con el corazón y desde él. Corazón con otro corazón, ahí no puede haber malos entendimientos , ni diferentes interpretaciones.
escrito de Raquel Miragaya Fernandez
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

