viernes, 3 de enero de 2014

CUANDO CONOCÍ UN HADA

Hace ya algunos años , conocí un Hada. La conocí con las alas rotas y me pidió ayuda. No con palabras, si no como lo hacen las Hadas, con su mirada.

Desde el primer instante no dejamos de mirarnos. Las dos sabíamos que teníamos una misión , AYUDARNOS.
En principio  me tocó a mi ayudar. Ella venía de un encierro de dolor, había vivido rodeada de amor, pero le faltaba el que mas deseaba, el nutriente.

Tenia tanto miedo de perder el que tenía , que se paralizó. Vivía en una constante angustia, paralizada por la ansiedad y el descontrol que causa el miedo.
Hablamos durante horas, mi voz por aquel entonces era calmada y por eso la calmaba.

Le hablé de mi dolor y de como superarlo.Le hablé de de mi experiencia y le quité sufrimiento al tan temido momento.
Seguimos hablándonos durante tiempo, le indiqué donde reparaban las alas, ella ya había llegado hasta la puerta.  Iba al taller de Hadas sin fallar una sola revisión.

 Yo veía que cada día estaba mas brillante y que le asomaban unas diminutas alas.
Pero yo tenía constantemente a mi sombra una dolorosa y fastidiosa sombra, metida en medio, y a penas dejaba que nos comunicásemos .
Aunque mi hada y yo nos comunicábamos mirándonos. El destino quería unirnos y lo hizo.

Pasaron unos años , cuando el Hada volvió a mi . Realmente no sentíamos la distancia del tiempo. Era como si hubiéramos hablado todos los días. Cuando la vi la miré con los ojos abiertos, enormes, sorprendidos, sus alas eran enormes , su luz era brillante y se salia de su cuerpo. Ya volvía a ser un HADA , le quedaba poco para marcharse a su mundo de hadas reparadas.

Ahora le tocaba a ella ayudarme y lo hizo. No se lo pedí, no es necesario, ella lo sabía. Me llevo a mi taller de Almas defectuosas, dolidas o rotas. Pensé que había llegado mi momento de sanar. Estuve mejorando, pero para las Almas el trabajo de reparación es mas lento. Las Almas no aprenden tan rápido y aprendemos menos que  las Hadas.

Ella se fue a su paraíso de hadas y yo me sentía perdida.
Pero sabía que se tenia que marchar. Me dejó en compañía de DIOSAS. Diosas doloridas por el trato del mundo, de este mundo. Pero mi hada creía que era ahí donde debería aprender y donde algún día se repararía mi Alma.

Han pasado los años, a veces viene a verme , es poco tiempo, pero reparador y sanador.
Este año no ha venido en el mes de las luces y apenas hablamos, cada día esta más adentrada en su bosque  con las otras hadas.

¿ Y cómo es mi hada? , Ella es preciosa, los ojos son brillantes y se mueven con dulzura . Su cuerpo es un cuerpo de baile, los cuerpos de baile son los que se mueven , fluidos, ondeantes, suaves, sigilosos, en armonía con el universo. Todos los músculos son armónicos y suaves. Parecen que no pisan el suelo, pero tienen los pies en la tierra, muy enraizados, aunque cuando quieren vuelan, por eso tienen alas.

Mi hada tiene una larga , frondosa y ondulante melena morena.Su boca es rosa fuerte, de sonrisa  dulce inacabable , que mueve todos los músculos de su cara ofreciéndote al contagio de sonreír con ella.

Su cuerpo es sensual, de grandes pechos, diminuta cintura y redondeadas curvas.
Las Hadas no son altas pero si estilizadas.

Mi hada cautiva, absorbe todas las miradas, por donde pasa. Enamora a los ojos de los hombres, que no pueden dejar de mirarla. La respetan, la admiran, la aman.

Magnetiza a las mujeres, que tampoco pueden dejar de mirarla, es por su luz. No crea envidias, es admiración.

Un Hada reparada es aún más brillante, porque ha conocido la falta de luz y valora más la que tiene ahora. Ya nunca la tapa, la deja fluir con sus movimientos.

Mi Hada viste como quiere, va descalza, se come su manzana y le clava sus dientes. Mi hada es resplandeciente y guia a otros seres. Vive en el bosque ayudando a otras Hadas y Almas y rodeada de hermosos duendes que la aman.

Yo todavía no he aprendido casi nada, sigo siendo un Alma perdida y dolorida. Y cuando ella me llama es cuando estoy mas destruida, sabe que tiene que llamarme, sabe que algo no va bien , porque le suena su campanilla. Me consuela , me repara , me anima, me ayuda a seguir con mi vida.

Yo nunca rescaté un hada, mi Hada nunca rescató un Alma, fue la vida la que quería vernos unidas. 
Conocernos seres diferentes de una misma vida.

Mi Hada tiene nombre y quien la conoce ,lo adivina .
Mi amada Hada, mi querida Hada,!! cuanto echo de menos tus alas!!.

escrito de : Raquel Miragaya