miércoles, 9 de abril de 2014

PÁJARILLO BRILLANTE

Cuidaba de su vida, era una bola pequeña, delicada y distraída, a la que se le pedía mas luz.
La acariciaba cada día, la llevaba por el día y a la noche la dejaba en la mesilla.

Quizás con una existencia tan chiquita , la pobre mujer, no entendía la importancia de esa vida.
Que por pequeña que la veas, es una grandiosa amiga. El regalo del supremo, la acaricia de quien te mira, quizás desde el cielo, quizás desde otra vida. No es saberlo, si no, querer creerlo, lo que hace que eso exista.

Aquella mujer cierto día, como es cualquier otro día, como sucede la vida , día a día , se encontró un animalito moribundo, pequeñito ,casi sin pulso, cumpliendo con su ciclo de vida.
Solo era un insignificante pajarillo, pero ella lo vió enorme, un gran alma, un ser lleno de esperanza. Luchaba en respirar y no se quejaba. Lo tomo en sus manos, lo centro en su pecho y le dijo
--YO TE AMO, YO TE QUIERO.

Soltó su bola de vida y agarró aquel jilguero , lo llevó a su casa, curó sus patas, saneó sus alas, lo alimentó en su mano y lo cuidó como si fuera un hermano.
Toda la familia pasaba por la casa y algo le pedía, ella les atendía , sin soltar aquel alma, pero todos se quejaban
--Suelta ese pajarraco , 
le decían y ella sonreía para que nadie le obligara a dejar aquella vida.

Llegó la noche y su jilguero vivía, ella estaba emocionada,
--casi ha pasado un día, decía
 el jilguero ya comía, bebía y se le veía de otra guisa.
Lo arropó entre sus manos, lo colocó en su latido y se acostó muy tranquila con aquel pajarillo. Esta vez no dejaba nada en la mesilla, la vida la centraba en aquella otra vida.

Apenas durmió alimentando y mimando al pajarillo sagrado.Lo miraba y cada vez tenia mas abiertas las alas, así que decidió abrir un poco más sus manos , para dejarle mas espacio. El pajarillo se colocaba y atento la observaba.
--Por qué me das tanto amor? , le preguntaba
La mujer no lo sabia, así que sonreía y no contestaba.

A la mañana cuando despertó , vió que el pajarillo ya no estaba. Nerviosa se alteró y a toda la familia alborotó,
--Donde está ? quién me lo quitó ?
Pero nadie le contestaba. Con caras indiferentes la miraban
--estas loca madre !! le gritaban
Su marido barrigón , agobiado por el follón, se levantó y de un grito la calló. Pero ella era otra, ya no estaba asustada, y con un pequeño hilo de voz, le contestó -- busco a mi pájaro, y tú no me callas.

El marido paralizado nada comentaba,¿ cómo aquella e insignificante mujer le contestaba?, se dió la vuelta con indiferencia y regresó a su cama.

Sus hijos se reunían en la sala, encendían el televisor  y gritaban
--madre nuestro desayuno
ella no contestaba, seguía rincón por rincón, buscando las pequeñas alas.
Le insistían a golpe de gritos mientras la insultaban, pedían con apetito que los atusara.
Ella seguía concentrada buscando y buscando como si de su alma se tratara.

Cuanto mas la gritaban , mas se calmaba, mas se centraba , en buscar y buscar donde estaba.
 Y en uno de esos gritos, de su corazón salió una voz firme , decidida y muy educada, les indicó a sus hijos donde tenían biándas y seguido la puerta de salida de aquella casa.
Todos paralizados , se preguntaban --pero que le ha dado a ésta ? cómo contestaba ?

La mujer erguida llena de vida, se preparó y pensó que quizás salió por la ventana y este perdido por aquellas callejuelas de nada.
Con un decidido portazo salió de la casa, pero con los ojos centrados, mirando las caras de aquella, su familia que no la respetaban.
Pensó -- quizás no vuelva ni hoy ni mañana y no quiero olvidar como me miraban.

Salió por las calles, buscaba y buscaba. No era posible aquel pajarillo no tenia tantas fuerzas para levantar las alas. Tenia que estar por casa. Pero ¿ dónde? ya ni un rincón quedaba. Pasaron horas y a casa regresaba.

 Ya no había nadie y estaba sola. Decidió sentarse y mirar alrededor que era lo que pasaba. Por qué estaba tan desencajada?

Así que como de costumbre, con las labores comenzaba, barrer, guisar , hacer camas. Cuando a su dormitorio llegó , al ventilar la cama , allí estaba su pájarillo debajo de las sábanas. Un grito de alegría dió y su cara se iluminó.
--Aquí estabas , que miedo he pasado , que no te encontraba.
El pájaro erguido  abriendo sus alas , le contestó
-- Yo siempre he vivido debajo de estas sabanas.

Que quería decir ?, si solo un día llevaba.
Sorprendida, sonrió, por fin entendió, aquel pájaro era su vida , que en cuanto la atendió , de nuevo vivía.
 Que la fuerza de su amor, le cambiaría la vida, lo mismo que aquel pájaro voló, cuando ella lo atendía.

Así que salió a oler el día , a mirar las calles , a viajar de día y esta vez erguida.
 Soltó a su pájaro , con las alas curadas ya volaba. Se despidió y vió como su corazón brillaba.

Siguió su paseo, dando los buenos días, con una voz clara llena de energía . Todos y todas la miraban  y le contestaban
--buenos días señora

Y así se dió cuenta de que existía , que se la veía.
 Ya no llevaba su bola de vida, ahora por fin LA SENTÍA.

Texto de Raquel Miragaya

martes, 8 de abril de 2014

UN CUENTO DE VIDA

Una enorme y preciosa familia, vivía entusiasmada, por la esperanza de una nueva nacida. Que preciosa y que hermosa, !era una niña!. Todos creían que sabían, que es lo que la pequeña quería. La niña crecía y nada decía , solo se escondía. La familia había decidido lo que de mayor seria. Una señorita complaciente y educada, que ayudaría de secretaria o cuidaría de la madre amada. Con el destino decidido ya nada preocupaba. La niña complaciente, a todos y todas gustaba. Siempre se sintió amada. Admirada por su dulzura ,por su belleza ,por complaciente, todos la estimaban.

 Pero cuando la niña dejó de ser niña y descubrió que podía pensar, todo cambiaba. Ya nadie la quería, nadie la admiraba, y pasaba por la vida con malas miradas.
Comenzó a sentirse herida, mas tarde angustiada, se sentía cansada , triste , enferma. No entendía que pasaba. Ella pensaba:
 -- si yo siempre he sido feliz, y todos y todas me amaban. Que hice mal? por qué todo cambiaba?.

Decidieron sacarla de allí y mandarla donde su abuela,  una mujer muy sabia.
Después de un largo e incomodo viaje, a la casa llegaba. Abrazo a su abuela y se derrumbó en lágrimas. Agotada calló en cama, seis días pasó durmiendo y no despertaba. Su mente decidió soñar y así descansaba.
 Al séptimo día bajó las empinadas escaleras de la casa y como una aparición se presento en la estancia. La abuela la observo y le dijo:
 -- te has quedado muy delgada, así que ahora yo me ocupo, de que llenes con mi amor tu vacía cara. Preparó suculentos platos llenos de color y la niña comía y hablaba. Su abuela atenta la escuchaba. Y de repente la interrumpió y le preguntó ,
 --Ya, pero y tu ? , Tu qué deseabas?.  
 --Yo nada abuela, yo lo que me decían acataba
.-- pero no es eso lo que yo te he preguntado,  y TU , Tu que deseabas?,
 La que, ya de niña no tenia nada, pensativa se quedó y no decía nada.

La abuela que como digo es sabia, a pasear la llevó y perdida la dejo en un bosque precioso, lleno de comidas varias, con refugios de cazador , velas y mantas. En un despiste desapareció y la joven una nota en su bolsillo encontró, que decía : Yo creo en ti, ahora solo falta que tu CREAS.

 La jovencita lloraba y lloraba,
 --como me puede hacer esto a mi ? yo que la adoraba. Y que será de mi , si nadie me cuida si nadie me calma.
Paralizada allí se quedo. Pensó en descansar y bajo un extraño árbol se tumbaba. Apenas se sentó se durmió agotada por el llanto y la pena, que en su mochila llevaba. El árbol se bajó y la arropaba mientras de su cara las lágrimas secaba .

Al amanecer despertó y no podía creer en la situación que estaba, a si que se rompió y de nuevo el llanto comenzaba. Apareció una ardilla cotilla y pilla la miró y le habló.:
 --Pero si eres una ardilla , tu no hablas,
 y la ardilla le respondió:
 -- y tu una secretaria que se queda callada, mientras se reía burlona.
 -- Perdona ardilla no te quería molestar, 
--Ya ese es tu drama, para ser tan buena también hay que ser mala. 
-- No te entiendo , tu quieres que sea mala??
 --Es cierto no me entiendes, no es lo que yo quiero , si no lo que tu quieres.
--Espera no te vayas !
 -- es que me aburres no me dirás nada , quizás otro día me venga , por si cambias.
La ardilla comenzó a correr saltar y en un plis plas ya no estaba.

La joven pensaba:
-- pues vaya ardilla rara, no me gusta, no escucha es abára. Si viene no la atenderé , esa es mi decisión.
 Y de repente descubrió que había tomado una decisión, no complacer a una ardilla mal educada. Y le gusto la sensación que eso le daba , así que caminó, esta vez sin lágrimas.

Vió en el camino unas sabrosas bayas , rojas , jugosas,preciosas y paró a comer. Mientras comía observaba y sentía en su cuerpo una sensación rara que le gustaba. Que bonito paisaje, que sabrosa comida y que felicidad, no tener que explicar , cómo , por qué , y dónde comía. Pensó
 -- será esto libertad?, bueno sea lo que sea me gusta y me llena.

 Siguió el camino, hasta que se dividíó en tres. Asustada pensó que mejor dar la vuelta, porque cual coger, comenzaron las dudas , los miedos , la angustia. Como ella sola iba a tomar esa decisión?. Se tiró al suelo y lloró sin consuelo. Cuando más de tres horas llevaba , apareció un ruiseñor, engreído, sabiondo pero precioso. La joven lo miró y le dijo:
-- ruiseñor hermoso, podría ayudarme,
 --Que quieres saber ?
-- el camino a coger.
 --ya por supuesto yo todo lo sé.
 -- digame , digame... ansiosa esperaba que nuevamente sus dudas solucionaran 
 el ruiseñor levanto el vuelo y le dijo
-- sube, que desde aquí lo puedes ver.
 --Pero yo no puedo volar,
 -- Oh vaya, entonces no te puedo ayudar, te toca pensar.
 Muy erguido tomo su camino y desapareció detrás de los pinos. La joven desesperaba, nadie le ayudaba.

 -- y que quiere decir este engreído, con que me toca pensar? , claro que pienso, son tres caminos y ninguno conozco , que me va ha pasar, si no se que hay en los demás. Tomaré este , después de todo  algún sitio me llevará.

Y así pasaban los días, entre caminos , frutos sabrosos y animalitos graciosos, que mas que ayudarla la acompañaban. Y que dichosa, que feliz que grandiosa, se sentía allí. Ella decidía , y lo que era mejor, disfrutaba.
 Aprendió a quitarse los lazos, bañarse en los lagos, comer con sus manos , dormir bajo un árbol y respirar, maravillosa sensación que desconocía. Bailaba todo el día , reía con las cotillas ardillas, imaginaba volar con los pájaros que se acercaban, saltaba con los renos que la retaban.
 Hasta que cierto día , al final del camino reconoció una casa, era la de su abuela, que con los brazos la saludaba. Supo que debía volver y se despidió de su selva.Sabiendo que podría volver cuando quiera.

 Abrazó a su abuela, agradecida, mientras seguido se enfadaba y le decía lo mal que le parecía , esto y aquello. La abuela disfrutaba de verla enfadada y le volvió a preguntar
-- Y tu qué deseas?,
 y sin dudar contestó 
--MI LIBERTAD.U
texto de : Raquel Miragaya