miércoles, 8 de mayo de 2013

UN DÍA DIFERENTE DE BIODANZA

Ayer supe que no puedo ayudar a quien no quiere ser ayudado. Mis buenas intenciones molestan, porque cada persona lleva su proceso, aunque yo me empeñe en ahorrarles parte del sufrimiento ,no es posible. Cada uno tiene que caerse para aprender a levantarse.
Fue un día tan desagradable ,que pensé en mantenerme en absoluto silencio el resto de mi vida.

Estropee una clase maravillosa de biodanza,eso creía yo, porque me atasque en el dolor, tanto espiritual como el físico .
Hacia tiempo que no tenia tanto dolor repartido por todo el cuerpo y un lamento profundo que me movía el pecho. Me costaba respirar, solo quería salir corriendo de allí . Necesitaba aislarme, pero cualquiera de esas opciones me hubieran colocado nuevamente en un precipicio.

Eskar estaba allí y me guió, me invitó a seguir con mis ejercicios de biodanza. Me costo casi toda la clase entrar en otro estado, pero la biodanza es así , al final entre y pude mirar dentro de mi , y pude ver que hacía mal en estos años, y pude dar otro gran paso, gigantesco paso.

Intenté huir 4 ó 5 veces no lo sé, pero Eskar me retenía con amabilidad y con mucho amor, y eso me descolocaba, no estoy acostumbrada a ese trato. Cuando yo entro en ese estado, se me rechaza, y siempre he podido huir, con las consecuencias que eso genera. Pero ayer , ayer tenia clase de biodanza y nuevamente me ha ayudado y he dado otro paso, ahora estoy intentando recuperarme y poco a poco seguir andando.


Quería contar que es biodanza, como es una clase de biodanza, pero hoy  no puedo , porque lo de ayer fue muy diferente para mi, pero queda pendiente que cualquier día os lo cuente.

Escrito de Raquel miragaya fernandez

No hay comentarios:

Publicar un comentario